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AGUA: EL ORO AZUL
ESCASEZ Y CONTAMINACION
DEL AGUA: MUERTES Y ENFERMEDADES FUTURAS
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En veinte años más, las muertes y
enfermedades ocasionadas por la escasez y la contaminación del agua pueden
adquirir dimensiones trágicas. América del Sur tiene el 20% de las reservas de
agua potable del mundo, un tesoro de vida que algunos pretenden privatizar.
Es
el año 2025 y el mundo está dominado por un poder hegemónico que tiene el
control total sobre el agua dulce. En ese escenario, un superhéroe argentino que
se hace llamar Zenitram se rebela contra el orden establecido. Su
misión: sabotear a la corporación y distribuir el agua entre la población
sedienta. Hasta aquí, la historia creada por el escritor Juan Sasturain,
que si bien pertenece al universo de la ficción, se nutre de los fantasmas que
podrían asolar a la humanidad en un futuro no tan lejano.
Según
la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en la actualidad, de los 6.250
millones de habitantes, 1.100 millones no tienen acceso al agua potable y 2.400
millones carecen de un saneamiento adecuado. Las cifras involucran en valores
aproximados al 40 por ciento de la población mundial. Las páginas más negras del
informe dan cuenta de que cinco millones de personas —la mayoría, niños— mueren
cada año por beber agua contaminada. El mismo informe advierte que, de no
revertirse este panorama, en el año 2025, las muertes y las enfermedades
ocasionadas por la escasez y la contaminación del agua podrían adquirir
dimensiones trágicas.
Según la ONU 1.100 millones de
personas -20% de la población mundial- no tiene acceso a agua.
Nadie
puede dudar de la importancia del agua, quizás el único elemento indispensable
para el desarrollo de la vida. La escasez del agua dulce a nivel mundial es un
problema de dramática prioridad, ya que representa un porcentaje limitadísimo en
relación con el total de agua en el planeta: sólo el 3 por
ciento, del cual menos del 1 por ciento es accesible, dado que el resto
se encuentra congelada en los glaciares o a grandes profundidades, como es el
caso de los acuíferos. El 97 por ciento restante es agua salada, no apropiada
para la mayor parte de las actividades humanas.
A
pesar de que el ciclo del agua es continuo y perpetuo, la explosión demográfica
hace que cada vez se necesité más. Las principales causas que agravan la
situación son el derroche indiscriminado de agua potable y la falta de
herramientas legales para sancionar; el déficit de servicios básicos de
abastecimiento y saneamiento, la degradación y contaminación de los cursos de
agua superficiales,’tanto por la descarga de efluentes urbanos como
industriales; el manejo inadecuado de’ las cuencas hidrográficas; la
deforestación indiscriminada de vastas zonas geográficas y daños causados por la
falta de regulación del uso del suelo ante inundaciones.
Acuifero:
El agua subterránea representa una fracción importante del agua presente en cada
momento en los continentes, con un volumen mucho más importante que el del agua
retenida en lagos o circulante, aunque menor que el de los glaciares. El agua
del subsuelo es un recurso importante, pero de difícil gestión, por su
sensibilidad a la contaminación y a la sobreexplotación.
Es un
prejuicio común que el agua subterránea llena cavidades y circula por galerías.
Sin embargo, se encuentra ocupando los intersticios (poros y grietas) del suelo,
del sustrato rocoso o del sedimento sin consolidar, los cuales la contienen como
una esponja. La única excepción significativa la ofrecen las rocas solubles como
las calizas y los yesos, susceptibles de sufrir el proceso llamado
karstificación, en el que el agua excava simas, cavernas y otras vías de
circulación.
El
agua subterránea se encuentra normalmente empapando materiales geológicos
permeables que constituyen formaciones o niveles a los que llamamos acuíferos.
Un acuífero es aquella área bajo la superficie de la tierra donde el agua de la
superficie (p. ej. lluvia) percola y se confina, donde a veces lentamente se
mueve subterráneamente al océano por ríos subterráneos.

Fuente Imagen:http://ga.water.usgs.gov/edu/watercyclespanish.html
El
Origen de los Acuífero:
El 70 por ciento de la superficie de la Tierra está ocupada por agua. El total
de agua en el mundo es de 1400.000.000 km3 (Un km3 equivale de agua a un trillón
de litros).Cada día, 280 km3 de se evaporan en la atmósfera. El agua dulce de la
superficie aparece principalmente corno resultado de la lluvia Parte de esas
precipitaciones cae sobre la tierra infiltrándose en el suelo. Otra parte se
evapora y así retorna a la atmósfera para volver a caer cuando vuelve a llover.
Esta agua se denomina agua superficial, que es La que fluye directamente hacia
los ríos, lagos, humedales y reservorios. La precipitación que se infiltra en el
suelo se mueve a través de los poros, pequeños espacios vacíos en el
suelo. Así se forman las aguas subterráneas, que se mueven lentamente hacia
raguas superficiales como ríos y Lagos. Al cabo del ciclo, la capa superior del
agua superficial se evapora y alcanza el cielo formando las nubes. Y cuando la
presión debida al incremento en la cantidad de agua aumenta, llueve.
Del
agua dulce que hay en la tierra, más de 100.000 km3 se almacenan en el suelo,
sobre todo en los primeros mil metros de profundidad. Y otrosi0.500.000 km3 de
agua están almacenados como agua dulce en los lagos, los humedales y Las aguas
corrientes.
La
crisis es global y afecta a todos los países, no importa su nivel de desarrollo.
Aunque sólo en los últimos años comenzó a ser objeto de debate. El primer
encuentro mundial para buscar soluciones a esta problemática se llevó a cabo en
1977, en la ciudad argentina de Mar del Plata, pero desde entonces, y hasta el
IV Foro Mundial del Agua, que se desarrolló entre el 14 y el 22 de marzo pasado
en México, ningún indicador revela cambios significativos; por el contrario,
como denuncian distintas organizaciones sociales y ambientales de todo el mundo,
la situación tiende a agravarse. El grado de emergencia es tal que, en el año
2000, se realizó la “Declaración del Milenio”, por la que 160 jefes de Estado se
comprometieron a impulsar políticas activas para que, en 2015, la cantidad de
población sin acceso al agua potable sea reducida a la mitad.
«Ninguna medida haría más por reducir las enfermedades
y salvar vidas en los países en desarrollo que facilitar el acceso general al
agua potable y a los servicios de saneamiento”, alertó entonces, casi
como un ruego, Koffi Annan, secretario general de la ONU.
LA AMERICA HÚMEDA:
El continente latinoamericano es el de mayor injusticia en el uso y acceso al
agua, según señala un trabajo de Maude Barlow, activista canadiense y referente
mundial en el tema. Aunque es la región con mayor volumen de agua dulce per
cápita, con el 20 por ciento del total mundial, 80 millones de personas no
tienen acceso al líquido vital en América latina. En el mismo trabajo se informa
que mientras un latinoamericano consume en promedio 20 litros por día, un
italiano llega a 213 un estadounidense puede superar los 600 litros diarios.
Barlow pone otro ejemplo: Canadá tiene una décima parte del agua dulce de
superficie del planeta, pero menos del 1 por ciento de la población mundial.

Los Esteros del Ibera, una enorme
reserva de agua que está siendo privatizada
Para
entender la crisis hay que empezar por dos miradas que dividir aguas. El
ambientalista Cristian Frers colaborador de diversos medios especializados en
medio ambiente de la Argentina y España, explica el principal contrapunto:
"Cada vez que se habla de la crisis del agua, surge el
debate: sí el agua es un bien comercial o un
derecho del hombre". Esto no es pura
semántica, porque detrás del negocio del agua se encuentran el Banco Mundial,
promotor de las privatizaciones de los recursos hídricos, y la Organización
Mundial de Comercio, que impulsa medidas para que el agua sea considerada
finalmente un commodity. "Las grandes corporaciones no
son muchas: las francesas Vivendíy Suez, la alemana RWE, Thames Water en el
Reino Unido y American Water Works, en los Estados Unidos. Pero el negocio del
agua también incluye la construcción de represas, canales de irrigación y
sistemas de riego, y, por fin, el embotellamiento del agua, un negocio que
supera en ganancias a la industria farmacéutica».
La
Argentina, como el resto de sus vecinos sudamericanos, es un país rico en
recursos hídricos. Pero no está libre de los flagelos que se ocasionan cuando no
hay políticas a largo plazo con respecto al cuidado del medio ambiente y sus
recursos naturales. Así como cada vez son más comunes las largas temporadas de
sequía en algunas regiones, las inundaciones crónicas jaquean a vastas zonas
productivas, que ocasionan pérdidas millonarias en el sector agroexportador.
Además, el país tiene serios problemas en la distribución y en el saneamiento
del agua en zonas urbanas, un tema que no resolvieron ni la gestión privada ni
la acción de los gobiernos de las últimas décadas. Tal vez, el ejemplo más claro
sea el Riachuelo, ese espejo de agua turbia que baña las costas de la región más
poblada del país y que alguna vez María Julia Alsogaray prometió limpiar en mil
días.
Un
Océano Subterráneo:
El Acuífero Guaraní existe hace 132 millones de años. Empezó a nacer cuando
Áfríca y América estaban todavía unidas. Es uno de los reservorios subterráneos
de agua potable más importantes del mundo, con una reserva estimada de 40 mil
kilómetros cúbicos, volumen suficiente para abastecer a la población mundial
actual (6.000 millones) a razón de 100 Litros/día por persona. Para entender la
importancia de este verdadero océano de agua dulce, Miguel Auge señala dos
puntos cruciales: «Los países desarrollados, como los europeos, están
seriamente limitados en la disponibilidad de sus recursos naturales, y, como no
los tienen, se los apropian en nuestros países, hecho que pueden consumar con la
anuencia de funcionarios y legisladores". Como solución a la problemática,
el investigador propone que los estados del Mercosur asuman la potestad de la
investigación, exploración y explotación de los recursos naturales: «En nuestro país, ya ha sucedido: el ejemplo más nefasto
fue la venta de YPF"
En
los 90, la Argentina se subió a la ola de las privatizaciones y el oro azul no
fue la excepción. Pero, en abril pasado, la rescisión del contrato de Aguas
Argentinas, que operaba en el Gran Buenos Aires y en la Capital Federal, cuyo
mayor porcentaje accionario pertenecía a la francesa Suez, culminó con ese
proceso, aunque quedan las consecuencias. Un informe lapidario de la Auditoria
General de la Nación alerta sobre la situación de emergencia sanitaria en la que
se encuentra la cuenca Matanza-Riachuelo, en la que viven más de cinco millones
de personas, de las cuales sólo el 12 por ciento tiene acceso al agua corriente,
mientras el resto se debe conformar con aguas menos seguras como las de pozo. El
mismo informe (ahora refrendado por el plazo perentorio que puso la Corte
Suprema de Justicia a los funcionarios para explicar cómo limpiarán la cuenca)
señala la responsabilidad que le cabe a los organismos de control. Pero no sólo
en la populosa Buenos Aires existen reclamos y quejas: las empresas
concesionarias del servicio de agua han provocado en los últimos años la ira de
los habitantes de Córdoba y Tucumán, ya sea por aumentos excesivos de tarifas o
por denuncias en relación con la gestión y los deficientes sistemas de
saneamiento.
EL ACUIFERO GUARANI:
Es una reserva de agua potable
estimada en 40.000 kilómetros cúbicos y ocupa alrededor de 1.170.000 km2, en
Brasil 850.000 Km2 , en Argentina 200.000 Km2 , en Paraguay 70.000 km2 y
en Uruguay 50.000 KM2.La Argentina posee alrededor del 17% de la superficie
total, pero sólo dispone de un 5% del volumen total de agua dulce. El volumen
explotable actualmente es de 40 a 80 km3/año cifra equivalente a 4 veces la
demanda total anual de la Argentina.
Fuente Consultada: MIGUEL AUGE, CONICET.
“Cada
gota de agua es vida”, señala Adolfo Pérez Esquivel, quien hace años batalla
para que el acceso al agua potable sea considerado un derecho humano
indispensable. El Premio Nobel argentino señala el peligro latente en el que se
encuentran los recursos hídricos de América latina, en general, y de la
Argentina, en particular: “Lo que denunciamos es que el
agua, al devenir un bien escaso, adquiere valores inusitados. Por eso, nosotros
debemos defender el Acuífero Guaraní, porque ahí está nuestro futuro. las
guerras de este siglo no serán por el petróleo, sino por el agua». El
apocalíptico presagio circula tanto en las reuniones de la ONU como en los
distintos encuentros de organizaciones sociales y ambientales.
ORO AZUL:
El Acuífero Guaraní es la tercera reserva mundial de agua dulce, un verdadero
océano subterráneo que corre a más de doscientos kilómetros de profundidad
debajo de la Argentina, el Brasil, el Paraguay y el Uruguay y que, según el
geólogo e investigador del Conicet, Miguel Auge, tiene capacidad para abastecer
a la población mundial durante los próximos dos siglos. Auge fue uno de los
encargados de estudiar el potencial de esta reserva entre 1994 y 2000: “Nuestro objetivo era comenzar a estudiar las
características y el comportamiento hidrogeológico del acuífero y verificar su
uso sustentable, para que también pueda ser utilizado por las generaciones
futuras. Sin embargo, las universidades nacionales de los cuatro países que
iniciaron los estudios no dispusieron de presupuesto alguno para hacerlo, por lo
que, en la practica, lo hicimos a pulmón. En 1996, solicitamos seis millones de
dólares para completar los estudios; la inversión hubiera sido de 11,5 millones
por país, pero no obtuvimos ninguna respuesta de las respectivas cancillerías».
Auge
no puede disimular su enojo y frustración: “En el año
2000, apareció el Banco Mundial ofreciendo un subsidio de 13 millones de
dólares, provenientes del GEF (Global Environmental Found), para concretar la
preparación del proyecto; para ello emplearon el conocimiento de los académicos
y la información hidrogeológica obtenida por las universidades. El compromiso
fue que las universidades iban a tener una participación trascendente
en el proyecto. Pero, cuando estuvo armado, nos dieron un puntapié en el
trasero, para no decirlo vulgarmente, otorgándonos sólo 270 mil dólares, lo que
representa sólo el 1 por ciento del monto total del proyecto, pues a los 13
millones del Banco Mundial se le agregan otros 14 millones que deben aportar los
países del Mercosur. Las consecuencias más trascendentes, además de las
económicas, es que estamos cediendo nuestro principal tesoro para el futuro”.
Consultada sobre el tema, la embajadora María Esther Bondanza, directora general
de Asuntos Ambientales de la cancillería argentina, recibió a Rumbos en su
despacho. Bondanza defiende la decisión de sumar al Banco Mundial en la
financiación del proyecto: “La decisión de tener un
conocimiento más profundo del Acuífero Guaraní partió de los propios países y de
las universidades. En un momento dado, surgió la conveniencia de pedir fondos de
cooperación internacional para poder hacer estudios más acabados, que son,
evidentemente, mucho más costosos. Fue una decisión de los países, rio fue algo
impuesto. No creo para nada que de este modo se esté cediendo la soberanía”.
Por
supuesto, uno de los puntos más conflictivos sobre el Acuífero es su ubicación
geoestratégica, ya que el punto en donde se carga y descarga está cerca de la
Triple Frontera (entre la Argentina, el Paraguay y el Brasil), una región que en
la última década quedó en la mira de los Estados Unidos, con el argumento de que
allí pueden existir células dormidas del terrorismo internacional.
Imagen de la triple frontera (Las
Cataratas del iguazù)
EL
FORO DEL AGUA: El IV
Foro Mundial del Agua se reunió en Ciudad de México, del 16 al 22 de marzo de
este año. El tema principal en esta oportunidad estuvo atravesado por la
consigna “Acciones locales para un reto global’: y fue abordado a través de
cinco marcos temáticos: agua para el crecimiento y el desarrollo; implementación
de la gestión integrada de recursos hídricos; suministro de agua y servicios
sanitarios para todos; gestión del agua para la alimentación y el medio
ambiente; y manejo del riesgo. También se desarrollaron más de 200 sesiones
temáticas, en las que hubo unos 20 mil participantes, en representación de
gobiernos, agencias de las Naciones Unidas, organizaciones intergubernamentales
y no gubernamentales, la academia, la industria, los grupos indígenas, los
jóvenes y los medios.
El Foro concluyó con una
conferencia, en la que cerca de 140 ministros y funcionarios de alto nivel se
reunieron en sesiones abiertas y cerradas, que incluyeron diálogos y mesas
redondas sobre varios aspectos de la gestión del agua. Finalmente, se adoptó una
declaración ministerial pidiendo la acción internacional sobre las cuestiones
del agua y el saneamiento.
Sin embargo, así como el tema de
la gestión y las políticas sobre el agua presentan conflictos, también el
Foro es cuestionado en cada una de sus reuniones, dado que la entidad que lo
organiza es el Consejo Mundial del Agua, organismo creado por el Banco Mundial.
Esta
situación inspiró el documental Sed, invasión gota a
gota, dirigido por la actriz y cineasta Mausi Martínez. La
hipótesis rectora del filme es la entrega de los recursos hidrográficos por dos
vías: la privatización de tierras clave, como los Esteros del Iberá, en
Comentes, cuya mayor extensión pertenece al millonario norteamericano Douglas
Tompkins, y la presencia militar de tropas norteamericanas en la Triple
Frontera. “El dato inicial fue un informe de Elsa
Bruzzone, integrante del Centro de Militares para la Democracia Argentina
(Cernida), que analizaba la situación del Acuífero Guaraní. Cuando lo leí, me
pareció medio paranoico, casi un cuento de ficción, pero después me di cuenta de
que se quedaba corta y que era apenas la punta del iceberg”, explica
Martínez. Cristian Frers sustenta esa versión: “A medida que la escasez se
acrecienta, los países ricos en recursos hídricos pueden llegar a sufrir saqueos
forzad os, porque de lo que se trata es de tener el control sobre el agua. Debe
haber una política clara, porque los Estados a veces dejan hacer, y cuando
reaccionan, ya es tarde».
Bondanza admite que está al tanto de las especulaciones, pero intenta poner
paños fríos: “En la cancillería, tenemos que tomar en
cuenta todas las versiones y todas las expresiones de preocupación y, por
supuesto, estamos alertas. Pero hasta el momento no ha habido ningún indicio
fundado al respecto».
Está
claro que cuando se habla de la actual crisis y del futuro de este recurso, las
aguas están divididas. Mientras tanto, el planeta se agrieta y millones de niños
mueren cada año, producto de la escasez y la contaminación. Pérez Esquivel elige
la metáfora del Rey Midas, para advertir sobre el irracional despilfarro del
presente: “No sea cosa que cuando unos pocos estén
rodeados de oro, se acuerden que para calmar la sed hace falta agua. Nosotros
estarnos aquí, pero debajo de la tierra corren ríos, ríos subterráneos que en
algún momento emergen. Son lo que yo llamo emergentes históricos, los que
cambian la geografía, la historia y el curso de los pueblos.
Necesitamos de estos emergentes históricos para poder cambiar este
mundo».
Fuente Consultada: Revista RUMBOS Año 3
Nro. 149
Nota de: Valeria Parente
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