Donar



Nicolás Maquiavelo

Tomás Moro

Erasmo de Rotterdam

Nicolás Maquiavelo


(Florencia, 3 de mayo de 1469 - ibí., 25 de junio de 1527)

Humanista y político italiano del Renacimiento. Se le considera el fundador ideológico del Estado moderno y se le ha llamado, no sin razón, el primer clásico moderno en asuntos militares.

A los veintinueve años de edad recibió el cargo de secretario de la segunda cancillería de la República, después, fue recibiendo otros cargos administrativos y diplomáticos. Su primer escrito fue «Discurso hecho al magistrado de los Diez sobre el asunto de Pisa», al que siguieron más discursos, tratados y libros de política.

Viajó mucho por toda Europa; primeramente, estuvo seis meses en la Corte de Francia, donde, al mismo tiempo de representar a su país, pudo observar las instituciones y estructuras de la monarquía absoluta. A su vuelta, contrajo matrimonio y poco después marchó a Roma con motivo del nombramiento de Julio II como Papa. Nuevo viaje a Francia por motivos diplomáticos y, después, se recorrerá Italia.

En seguida se mostró como un gran teórico de la guerra; en 1506, escribe «Descenale Primo», sobre la decadencia militar de su país. En 1507, viaja a Suiza y Alemania, donde podrá estudiar los pormenores de las tácticas y armamentos de los ejércitos (el ejército suizo era entonces el mejor de Europa). Más tarde recibirá una misión en la Liga de Cambrai, por lo que escribirá «Descenale secondo». Después, vuelve a Francia, cuando esta entra en conflicto con el Papa.

Cuando en 1512 regresan los Médicis a Florencia concluye la República. Maquiavelo es cesado y encarcelado y hasta tiene que sufrir tortura. Al salir de la prisión se retira a una línea, desde donde escribe sus mejores obras. Murió poco después de que se restaurara de nuevo la República.

Todo el sistema político de Maquiavelo está expuesto en estas tres obras: «Discursos sobre la primera década de Tito Livio» (1519), «El arte de la guerra» (1519) y «El Príncipe» (1513). La primera es la expresión más fiel y exacta de sus ideas y opiniones sobre la organización de los Estados y en ella está la sustancia de las otras dos; tomando como modelo la república romana, quiere resucitar su organización con el poder consular, el del Senado y el del pueblo para que, respectivamente, se vigilen e impidan extralimitaciones de ningún tipo. En «El arte de la guerra» pone de manifiesto sus deseos de una milicia nacional en Italia y cómo debe de ser armada y organizarse para expulsar del país a franceses, alemanes y españoles. «El Príncipe» enseña cómo se forma una monarquía nueva y absoluta para lograr con ella la unidad e independencia de la patria, y nos expone las ideas del autor acerca de las excepcionales aptitudes intelectuales y políticas que debe de tener el príncipe que gobierne. Esta figura ideal debe de servir por todos los medios a su Estado sin reparar en la forma en que lo haga; surge así la «Razón de Estado», en la que el fin justifica los medios.

Maquiavelo ve la política como un juego de caracteres y personalidades; el buen diplomático debe usar, si es necesario, la hipocresía como arma política, su única moral debe de ser la moral del éxito. A la religión la enfoca como un arma de dominación; su príncipe debe de profesar la religión, aunque no creer en ella, la debe usar para «sujetar» a su pueblo.

Vemos paradójicamente a un personaje que es al mismo tiempo republicano y defensor de una monarquía absoluta, pero no olvidemos que luchó toda su vida por la unidad italiana y entiende que para esta difícil empresa el soberano necesita de una suma de poder que sólo cabe en un monarca absoluto. Su obra hay que verla, pues, bajo el contexto histórico de la Italia de la época. Sus ideas han sido duramente discutidas, su figura es polémica y se le ha hecho pasar, exageradamente, por enemigo de la moral, de la religión y de la justicia.
(ver un capitulo del Príncipe: Que es mejor, ser temido o amado?)


Google
Consultas y Comentarios a : webinfo@planetatodo.com.ar

Diseño Ds Tecnologia