GALENO
LA CIENCIA EN ROMA: EL
MEDICO DE LOS ROMANOS |
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Claudio
Galeno(130-200 d.C.)
nació en Pérgamo, tres años después de que esa hermosa ciudad griega hubiera
sido conquistada por los romanos. Su padre Nicón era un arquitecto a quien
Galeno describió como inteligente, controlado y generoso; su modelo de
pensamiento eran las matemáticas y descreía de las opiniones emocionales que no
podían demostrarse con precisión lógica. Nicón cuidó que la educación de su hijo
fuera completa en griego, autores clásicos, retórica, dialéctica y filosofía,
pues esperaba que se convirtiera en un filósofo profesional.
Representación medieval de Galeno.
Sin embargo, una
noche soñó que el dios Asclepio (cuyo majestuoso templo se estaba construyendo
entonces en Pérgamo) le ordenaba que su hijo estudiara medicina, por lo que a
los 16 años de edad Galeno ingresó como aprendiz con Sátiro, un médico local.
Cinco años después murió Nicón, dejándole a Galeno recursos suficientes para que
nunca tuviera preocupaciones económicas. A los 21 años de edad Galeno viajó para
seguir estudiando medicina, primero a Esmirna, después a Corinto y finalmente a
Alejandría, en donde permaneció más tiempo estudiando anatomía, en la que llegó
a ser un experto a pesar de que no realizó disecciones en humanos. Al cabo de
casi 12 años de ausencia, Galeno regresó a Pérgamo y fue nombrado cirujano de
los gladiadores, puesto que desempeñó con gran éxito pues, según él mismo
señala: "Muchos habían muerto en los años anteriores y ninguno de los que yo
traté falleció..."
Al cabo de tres
años, Galeno viajó a Roma donde (con una breve ausencia de un par de años)
permaneció el resto de su vida. Allí tuvo un gran éxito, al principio como
anatomista y experimentador, y posteriormente como médico y polemista. Pero en
lo que no tiene paralelo en la historia es como autor: sus escritos son los más
voluminosos de toda la antigüedad. Ocupan 22 gruesos volúmenes en la única
edición que existe, con 2.5 millones de palabras, pero sólo reúnen dos terceras
partes de la obra, pues el resto se ha perdido. En su obra existen 9 libros de
anatomía, 17 de fisiología, 6 de patología, 14 de terapéutica, 30 de farmacia,
16 sobre el pulso, etc. Galeno abarca absolutamente toda la medicina, que conoce
mejor que nadie; todos los que no están de acuerdo con él son ignorantes,
estúpidos o las dos cosas, y lo dice con absoluta claridad. Su ídolo es
Hipócrates, cuyos escritos conoce mejor que nadie y además los interpreta con la
mayor fidelidad.
En la discusión de cualquier tema, Galeno adopta con frecuencia
la misma estrategia: primero identifica a su contrincante y resume la opinión
que va a demoler, sin dejar pasar la oportunidad de calificarlo de absurdo,
débil mental o algo peor; después invoca a Hipócrates y señala dónde su víctima
se aparta o hasta contradice al sabio de Cos, y finalmente procede a detallar en
forma sistemática y contundente la verdad acerca del tema en cuestión, citando
copiosamente a Hipócrates y también con frecuencia intercalando sus propias
interpretaciones, que, en su opinión, son fielmente hipocráticas y totalmente
correctas. Los textos de Galeno representan una síntesis del conocimiento médico
antiguo y algo más; contienen no uno sino varios esquemas generales que
posteriormente fueron copiados, interpretados, comentados y elaborados por un
ejército de traductores y comentaristas a lo largo de toda la Edad Media y hasta
el Renacimiento. En un ambiente en donde el dogma era la autoridad y los libros
clásicos eran el dogma, la palabra de Galeno se transformó en la última corte de
apelación de todas las discusiones en medicina hasta la época de Vesalio (1543).
Combinando las
ideas humorales hipocráticas con las antiguas teorías pitagóricas de los cuatro
elementos, a los que agregó su propio concepto de un pneuma presente en
todas partes, Galeno procedió a explicar absolutamente todo. Abandonó la
anotación cuidadosa de los hechos, tan importante para Hipócrates, citando sólo
sus milagrosas curas. Su principal teoría patológica se basa en el equilibrio
adecuado de los naturales, no naturales y contranaturales. Galeno agregó al
antiguo concepto de diátesis (tendencia o disposición natural) otros dos,
de gran importancia para su patología: pathos, que son las alteraciones
pasajeras que desaparecen cuando se elimina la causa de la enfermedad, y
nosos, que es lo que persiste en las mismas circunstancias.
Galeno adoptó y
elaboró la teoría hipocrática de la enfermedad como un desequilibrio de los
humores, que puede resultar de deficiencia o exceso de uno o más de ellos, o de
cambios en sus propiedades de frío, calor, humedad o sequedad.
DE LA MAGIA PRIMITIVA
A LA MEDICINA MODERNA
Ruy Pérez Tamayo
1997
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